Iran se quedó el otro día a las puertas de conseguir su primer Récord
Guinness por impaciente. Optaban al del sandwich más grande del mundo,
con 1.500 metros de largo y relleno de 700 kg. de avestruz y 700 kg. de
pollo. Terminaron el gran bocata, pero cuando los inspectores del
Guinness iban a medirlo se desató el caos y la muchedumbre se avalanzó
sobre el imponente manjar, multiplicándolo por cero en cuestión de
segundos. Irán están muy orgullosa de su cocina, donde el avestruz se ha convertido en el producto nacional, y se ha empeñado en demostrar que el récord es suyo. Aunque sus habitantes corran tanto como el ave en cuestión; si hubiese sido un bocata de jamón gigante, se lo hubieran pensado dos veces.
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